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sábado, 25 de julio de 2026

Cómo acercarse al estudio de nuestros antepasados.


.A raíz de ciertas preguntas que me han formulado repetidamente a lo largo del tiempo, sentí la necesidad de escribir este artículo. Mi intención es intentar responderlas desde mi humilde conocimiento.

1. ¿Dónde hallar información sobre la cultura ibera?

Cuando buscamos información sobre todo lo que atañe a "lo ibero", primero debemos distinguir a qué nos referimos con este término. Para facilitar su estudio, creo que deberíamos distinguirlo de la siguiente manera: por un lado, los pueblos y tribus íberas, que, por lo que sabemos actualmente, se distribuían principalmente por la costa mediterránea y parte del interior de la península (aproximadamente las actuales Cataluña, Aragón, Comunidad Valenciana, Murcia y parte de Andalucía). Por otro lado, lo ibérico, entendido como un concepto más amplio que engloba a todos los pueblos que habitaron la península ibérica, incluidos los propios íberos, sin entrar a distinguir las particularidades o semejanzas de cada uno de ellos. En este sentido hablaríamos de celtíberos, lusitanos, cántabros y muchos otros pueblos que formaban parte del conjunto peninsular.

 Esta distinción es esencial cuando queremos estudiar sus orígenes, pues no formaban una nación unificada y la ambigüedad del término "ibero" puede llevar a confusión si se pretende realizar un estudio más técnico y centrado.

 Es cierto que muchos de estos pueblos compartían rasgos culturales e influencias comunes, pero no eran todos lo mismo. Incluso parece que tribus geográficamente cercanas pudieron presentar diferencias importantes entre sí.

 Otro hecho a destacar es que, si queremos conocer a nuestros antepasados, no debemos centrarnos únicamente en aquello que muchas veces nos llama primero la atención, es decir, la épica. Personalmente, creo que el mundo guerrero es muy interesante y nos da a entender parte de la cosmovisión de nuestros antepasados, pero no solo eran eso. Tanto lo ibero como lo ibérico eran culturas muy ricas en todos los aspectos que conforman una civilización: agricultura, artesanía, conocimientos, comercio, espiritualidad, tradiciones, organización social, etc.

 A título personal añadiré que una de las temáticas que más me interesan es el hogar y la forma de vida cotidiana de nuestros antepasados. Siento que conocer cómo vivían en su día a día nos acerca a ellos de una forma mucho más directa, pues el hogar, la rutina y las costumbres son aquello que, en mayor o menor medida, todavía puede perdurar en nuestro imaginario colectivo e incluso en algunas tradiciones familiares.

 En este sentido, recomiendo encarecidamente visitar el poblado ibérico de Calafell, el cual ofrece una magnífica representación de cómo pudieron ser las viviendas y de numerosos aspectos de la vida cotidiana, con casas reconstruidas, telares, utensilios y otros elementos que ayudan a comprender mejor la cultura ibera.

2. ¿Se puede traducir el ibero?

Aunque existen diversas hipótesis, interpretaciones teóricas e incluso puras fantasías, por el momento no podemos traducir el ibero. Nos falta una especie de "Piedra de Rosetta" que nos permita comparar el ibero con alguna lengua ya conocida y, a partir de ahí, poder avanzar en su traducción. Quizá algún día aparezca un hallazgo así o quizá nunca tengamos esa suerte.

3. ¿Cuál sería mi consejo para quien quiera iniciarse en el estudio de nuestros antepasados?

Creo que, a la hora de estudiar a nuestros antepasados, es importante recurrir a diferentes tipos de fuentes, pues cada una puede aportar una perspectiva distinta.

La arqueología constituye una de las herramientas más importantes de las que disponemos, gracias al estudio de los restos materiales y a las comparaciones con otros pueblos de cronología similar.

El imaginario colectivo también puede aportar información interesante. Tradiciones, costumbres y símbolos cuyo origen se pierde en la memoria del tiempo pueden conservar, aun con modificaciones, parte de la esencia de lo ancestral.

Los autores clásicos son igualmente una fuente de gran valor, aunque conviene leerlos con espíritu crítico, pues en ocasiones pudieron estar condicionados por prejuicios, exageraciones, simplemente, por no haber sido testigos directos de aquello que describían.

Con todo ello, estos serían mis principales consejos:

.Centrarse principalmente en su zona geográfica.

.Buscar y leer libros, tanto actuales como otros más antiguos e incluso algunos ya desfasados. Si no puedes adquirir libros por el motivo que sea, siempre puedes recurrir a las bibliotecas públicas. No dudes en preguntar y buscar; puedes hallar auténticos tesoros ocultos. (al final pondremos algunas recomendaciones).

.Buscar archivos y documentos por internet.

.Estar atento a las noticias sobre hallazgos arqueológicos, ya que continuamente aparecen nuevos descubrimientos que pueden ampliar o incluso modificar lo que sabemos sobre nuestros antepasados.

.Visitar museos y yacimientos. Este punto es muy importante, pues en ellos pueden darse conferencias y exposiciones temporales que nutran nuestro conocimiento. Además, es una experiencia didáctica y empírica que nos acabará proporcionando una visión mucho más cercana de nuestros antepasados.

Conviene ser prudente con muchos canales de YouTube, ya que algunos priorizan el contenido llamativo sobre el rigor histórico. No obstante, también existen canales que suben conferencias de museos, universidades y especialistas que pueden aportar, de forma cómoda, aquello que buscamos.

Espero que este breve artículo responda a esta duda y sirva de guía de inicio para los neófitos en el tema. Ahora solo me queda dejaros algunas recomendaciones.

Bibliografía recomendada
Nota: Algunas de estas obras no guardan una relación directa con la cultura ibérica, pero sí con su contexto y posible legado.

Mundo ibérico:

.Catalunya en temps dels ibers — Maria Carme Belarte y Joan Santacana.
.Los iberos. Imágenes y mitos de Iberia — Rafael Ramos.
.Celtas e íberos en la Península Ibérica — José Luis Maya.
.Los celtas — Martín Almagro-Gorbea.
.Ceretans i lacetans — Daniel Romaní.
.Mundo céltico e Hispania prerromana
La tradición guerrera de la Hispania céltica — Gonzalo Rodríguez García.
.Cántabros. La génesis de un pueblo.

.Megalitismo y arqueología

.27 dòlmens monumentals a Catalunya. Itineraris — Albert Fàbrega.
.Megalitismo. Dólmenes y megalitos en el sur de la Península Ibérica — José Ruiz Mata.
.La fi és el principi. Pràctiques funeràries a la Catalunya prehistòrica — Varios autores.

Religión, mitología y tradición:

.El bosque sagrado — Ignacio Abella.
.Leabhar Gabhála Érenn (Libro de las Invasiones de Irlanda), donde se narra la llegada de los «Hijos de Míl» y la figura de Breogán. Se recomienda complementar su lectura con «El ciclo mitológico irlandés y la mitología céltica», de Henri d'Arbois de Jubainville, una obra de referencia que aporta el contexto histórico y mitológico necesario para comprender mejor las tradiciones recogidas en el Leabhar Gabhála Érenn.
.Mitología vasca — José Miguel de Barandiarán.

Para profundizar (obras disponibles en formato digital o fácilmente localizables)

.La religión celta en Hispania — José María Blázquez Martínez.
.Guerra y ritual en el mundo celtibérico — Ana de Francisco Heredero.
.La religión de los celtíberos — Manuel Salinas de Frías.
.La diosa Ataecina y el nombre de la noche en antiguo irlandés — Eugenio Ramón Luján Martínez.

Recomendación para todos los públicos
La Catalunya ibera — Núria Armengol. Aunque se trata de una obra dirigida al público infantil, destaca por su rigor y calidad divulgativa, por lo que constituye una excelente introducción al mundo ibérico para lectores de cualquier ed


miércoles, 22 de abril de 2026

Sant Jordi: símbolo, tradición y combate contra la deformación del mito

* Sant Jordi matando el Dragón de Bernardo Martorell 

Cuando observamos la leyenda de 'Sant Jordi', vemos que ofrece una historia cuyas bases fundamentales no son genuinas de una cultura, tradición o religión concreta, sino que pertenecen a un tipo de relato repetido a lo largo de la historia, enraizado ancestralmente en el imaginario colectivo. A lo largo del tiempo, este tipo de relato tiende a sufrir modificaciones superficiales por cambios culturales o espirituales, pero sus elementos clave permanecen casi inamovibles: un hombre, un guerrero, que mata a la bestia y salva a la princesa.

En apariencia, parece simplemente una historia que, a día de hoy, algunos consideran “machista”, por presentar a un hombre que salva a una mujer. Pero esta clase de interpretaciones no son capaces de entender ni el porqué real del relato ni el valor profundo que en él se le da a la mujer.

El guerrero varón es símbolo de la valentía, el ímpetu, el orden frente a lo caótico y el sacrificio; pero también es quien busca purificarse, pues parte de un estado en cierto modo embrutecido.

El dragón es lo opuesto al guerrero: lo bestial, la violencia sin sentido, la maldad y el caos en estado puro.

La princesa es aquí lo más valioso. Es símbolo de inocencia, pureza y equilibrio; aquello que debe ser rescatado y protegido por encima de todo.

La rosa, que nace de la sangre del dragón, es el símbolo de la victoria frente al caos, de la violencia purificada, de la transformación, la renovación y el objetivo alcanzado.

** St George and the Dragon de John Vinycomb

Dicho esto, podemos entender que la simbología de las leyendas es, en realidad, una enseñanza. Y esta, en concreto, nos habla de una lucha más interior que física: el enfrentamiento entre el orden y el caos por la protección de la belleza y la pureza.

Así pues, todas las historias modernas que invierten esta simbología en nombre de ideologías actuales no son una evolución del mito, sino su perversión. Cuando el dragón se vuelve amigable, la princesa ocupa el lugar del caballero y el hombre queda reducido a una figura irrelevante o inexistente, lo que se presenta como progreso no es más que una inversión del orden simbólico. Este tipo de relatos que rompen con la tradición y buscan 'actualizarse' son fruto de la mentalidad decadente que ha perdido el sentido de lo simbólico y la capacidad de comprender las enseñanzas tradicionales. Reflejan un tiempo caótico y sin rumbo, que arrastra a la sociedad hacia una pérdida progresiva de sentido y, en última instancia, hacia la miseria espiritual.
Como padres, conviene ser conscientes de ello y procurar que los hijos crezcan con relatos clásicos, donde la estructura simbólica se mantenga intacta y siga transmitiendo el orden, la belleza y el sentido que han perdurado durante siglos.

También es curioso que aquí, en Cataluña, exista la tradición de regalar una rosa a la mujer y un libro al hombre, como una especie de analogía con la leyenda de Sant Jordi. El hombre entrega la flor como señal de purificación y renovación; la dama, símbolo de la salvación, la belleza y la pureza, entrega el libro al hombre. Este libro debe otorgar conocimiento y ayudarle a superar su embrutecimiento. Aquí se aprecia que las leyendas y los mitos son algo más que simples historias: son simbolismo, guía y enseñanza.

Imágenes: 

* San Jordi matando el Dragón de Bernardo Martorell Via: Wikipedia (Enlace) Imagen de Dominio Publico 

**  St George and the Dragon de John Vinycomb Via: Wikimedia (Enlace) Imagen de Dominio Publico

miércoles, 18 de febrero de 2026

Volver a arraigarnos: El retorno a la Iberia eterna

Ilustración 'Comunidad' por Bren

Debemos entender que el patrimonio material e inmaterial, el estudio de la etnografía y la preservación de las raíces son esenciales para la supervivencia de cualquier pueblo que se aprecie a sí mismo; además, la noble acción de arraigo da salud, destino, futuro, identidad y soberanía a la comunidad. Debemos dirigirnos de nuevo hacia aquello que perdimos, pues ya hemos contemplado que la sociedad actual, con sus dogmas religioso-políticos, ha fracasado. La sociedad industrial ha perdido el rumbo, como era de esperar, y esos «ciudadanos del mundo» que dicen «a ningún lugar pertenezco y de cualquier lugar soy» solo son personas perdidas que buscan aquello que encontrarían en sí mismos y en la comunidad perdida.

I. Comunidad y Linaje

La comunidad debe ser nutrida principalmente por "familias naturales" (es decir: padre, madre e hijos), pues constituyen el eslabón primario que garantiza la continuidad y la supervivencia. Esta unión no debe entenderse desde un mero sentido económico o materialista, sino como un vínculo sagrado para la herencia de valores, la identidad y la esencia étnico-cultural. El clan y la tribu nacen, de hecho, de la unión de estos linajes familiares y de aquellos individuos que, aun sin descendencia propia, actúan como defensores y propulsores del culto al hogar, al antepasado (familiar o común y divinizado), a la tradición y a las costumbres.

II. El Arraigo: El Sentido de la Vida

En la tarea de volver a arraigar, es esencial recuperar ciertos aspectos del antiguo «mundo rural». Por ejemplo, el retorno de aquel tipo de sociedad donde el individuo crece y muere dentro de una comunidad unida, donde todos somos conocidos y nos apoyamos mutuamente; una comunidad asentada en sus tradiciones, las cuales son su seña de identidad, unidos también a la tierra en la que viven y trabajan. Ese tipo de vida es la más saludable física, mental y espiritualmente; es la mejor forma natural de convivencia humana.

Quizás algunos dirán que esto es «nostalgia idealizada». Yo digo que no, ya que soy consciente de las dificultades de la vida rural; no las niego. No nombrarlas no significa ignorarlas; solo quiero enfatizar elementos perdidos que daban auténtico sentido a la existencia. ¿Acaso parece que nuestra vida actual está exenta de preocupaciones? Pagos eternos con usura, trabajos insatisfactorios, crimen por las calles, suciedad, vidas vacías... gente rodeada de multitud, pero en completa soledad. Vivimos, desgraciadamente, en la era de los antidepresivos y los suicidios.

III. Amar nuestra tierra

Puedo encontrar en mi tierra preciosos valles, profundos bosques, altas montañas, vistas a los mares, cultura megalítica, yacimientos arqueológicos, leyendas, historia y tradiciones populares. Todo está cerca de mí y siempre hay algo nuevo que conocer, ¡porque es tanto lo que aún desconozco! ¿Para qué, entonces, mirar fuera de mis fronteras? No hay nada fuera que llame tanto mi atención como lo que tengo cerca. «Iberia» es lo que quiero conocer; tiene todo para ofrecer.

¡Qué lejos quedan las pirámides de Egipto o la Gran Muralla China! Y, ¿por qué no decirlo?, qué poco me importan las metrópolis al estilo de Nueva York que al «hombre moderno y cosmopolita» tanto asombran. 

 IV. La Tierra y la Ecología Sagrada

Es necesario crear un sistema que proteja la tierra de verdad; nada de esa falsa ecología de placas solares o centrales nucleares. Sabemos que eso no sirve y nos puede conllevar serios problemas, pues la verdadera ecología no entiende de tratados internacionales ni de tecnologías que, a corto o largo plazo, resultan nocivas. Esta nace, más bien, del sagrado vínculo entre la tierra y el hombre, de los cuales ambos se nutren. Es una toma de conciencia donde el avance tecnológico y la salud vital confluyen de forma sinérgica para que, aunque algo se deba destruir para subsistir, el entorno pueda regenerarse siempre sin secuelas. No descartaremos el progreso cuando este sea real, seguro y próspero.

V. Tradición y espiritualidad

La tradición y la espiritualidad unen los puntos anteriores: los ritos y el culto nos hacen sentir parte del entorno, de la divinidad y del respeto a los antepasados. Lo inmanente y lo trascendente se unen en una visión no dogmática y holística de la vida.

Actualmente, perdimos el arquetipo que sirve de guía: el antepasado divinizado. Hemos perdido el respeto al artesano y al sabio. No entendemos que todo tiene razón de ser; desde lo más pequeño a lo más grande, todo contiene un «alma». Nos creemos inmortales y tememos a la muerte más que nunca. Hemos roto nuestros lazos con la naturaleza y lo divino; somos una sociedad sin espiritualidad donde solo la materia mueve nuestro tiempo.

Al no tener una visión dogmática, estamos abiertos a compartir visiones y perspectivas con otros pueblos, e incluso a adoptar conceptos artísticos o espirituales; siempre y cuando sean compatibles y se integren de forma orgánica, de modo que no alteren nuestra esencia ni nuestra identidad, sino que la nutran mediante una retroalimentación mutua (como ya sucedía en el pasado). Esto —espero que se entienda— nada tiene que ver con la universalización o globalización de las religiones o políticas dogmáticas que, con ese empeño por imponer sus ideas a todo el mundo, pretenden poseer una "verdad revelada o absoluta"

VI.El Provenir (Conclusión)

Tenemos una rica tierra que hoy corre el riesgo de perderse por el desarraigo, la globalización y la sustitución. Deberíamos apreciar más lo nuestro; «Iberia» es una gran tierra con un pasado nutrido. Conocer nuestro origen es lo que hace conocerse a uno mismo y nos une a nuestros iguales.

La toxicidad de vivir en una sociedad vacía nos arrastra a un estado «depresivo-combativo». Nadie está exento de enfermar cuando la corrupción corroe el entorno. Siendo realistas, y sin creer que esto sucederá a corto o medio plazo —recordando que incluso el Imperio romano tardó siglos en caer—, el retorno de lo relatado solo puede llegar de dos formas: el colapso del sistema industrial o un cambio radical surgido de un pueblo harto de su actual forma de vida. Ambas cuestiones cobran fuerza, pues vivimos en un sistema decadente del que ya no se puede apartar la mirada; sin embargo, el poder aún dispone de múltiples herramientas para perpetuar esta situación durante largo tiempo.

martes, 5 de noviembre de 2024

Només el poble salva el poble.

...Tenéis permiso para compartir esta imagen en muestra de apoyo...

 

Breve comentario sobre lo sucedido en Valencia, publicado originalmente el 2/11/2024 en la cuenta de "Instagram" (enlace al final, texto original en catalán y aquí traducido también al castellano):

Ànims i força al poble valencià en aquests moments tan difícils, ja que no només han tingut de patir un terrible temporal que ha costat vides i danys materials, sinó que a més han tingut de suportar saquejos dels "mateixos de sempre" i l'oblit d'un sistema corrupte que demostra un altra vegada que el poble no els importa gens ni mica, segur que ara aviat apareixerà algun polític per allà a "fer-se la foto i penjar-se la medalla". S'ha demostrat que "només el poble salva el poble" perquè així u demostren els fets, molts veïns col·laborant i fent feines de neteja i organització. Força València!

Ánimos y fuerza para el pueblo valenciano en estos momentos tan difíciles, ya que no solo han tenido que sufrir un terrible temporal que ha costado vidas y daños materiales, sino que han tenido que soportar además saqueos de los "mismos de siempre" y el olvido por parte de un sistema corrupto que demuestra otra vez que el pueblo no les importa lo más mínimo, seguro que ahora pronto aparecerá algún político por ahí a "hacerse la foto y colgarse la medalla". Se ha demostrado que "solo el pueblo salva al pueblo" porque así lo demuestran los hechos, muchos vecinos colaborando y haciendo trabajos de limpieza y organización. ¡Fuerza Valencia!

Enlace publicación original de la cuenta de Instagram :  

https://www.instagram.com/devotio_iberica/p/DB1e-U4tB0e/

domingo, 25 de septiembre de 2022

El Lince Ibérico, un símbolo de nuestra tierra.

Ilustración por "Devotio Ibérica"

Cuando hablamos de animales simbólicos y místicos se suele mencionar al lobo, al jabalí, al cuervo y al buitre e incluso el león. Pero, olvidamos a uno de los animales más icónicos de nuestra península, el Lince ibérico. Esto puede ser a causa de la aparente inexistencia de representaciones de este animal en la antigüedad (investigando no lo hallamos ni en pinturas cerámicas, relieves o estatuas), dando a entender que quizás el lince no tuvo una “relevancia privilegiada” para nuestros ancestros (o simplemente aún está por descubrirse algún tipo de iconografía referente a él). Aunque este fuera el caso, que este animal no gozara de gran importancia para nuestros antepasados iberos, eso no cambiaría el hecho de que el Lince merece nuestro respeto y su “sacralización”, él, es ya un símbolo de nuestra tierra, y que considero que transmite ciertos valores a tener en cuenta. El Lince Ibérico, en nuestra actualidad, nos evoca un símbolo de lo indómito, de la belleza. En él podemos encontrar de forma simbólica valores positivos, voy a destacar de modo muy personal lo que veo en este indómito animal:

. Pulcritud; Su imagen es siempre aseada, recordándonos la importancia del cuidado de nuestro cuerpo. Buscando igualmente un equilibrio entre la fuerza y la agilidad.

. Temple; Su mirada que en estado de relajación inspira la “serenidad del alma” y cuando está furibundo evoca al “valor guerrero”, transmitiendo un mensaje; “dependiendo de la situación, un comportamiento acorde”.

. Indómito; Su naturaleza indómita reconforta el sentimiento de mantener siempre una parte “salvaje” que nos ayude a valernos por nosotros mismos y no depender siempre de otros. Es un ejemplo de supervivencia.

. Territorialidad; Es una animal muy territorial, llegándose a enfrentar incluso con animales mayores que él (se ha dado el caso de enfrentamientos con lobos) y nos da una lección de que se debe defender lo nuestro con “uñas y dientes”.

Considerado como un animal solitario, el Lince no depende de un grupo, es amo y señor de su destino, y en su hábitat natural es capaz de sobrevivir de forma eficiente él solo, aunque se pueda entender esta “soledad” como algo negativo, debemos percibirlo con una perspectiva simbólica e inspirarnos para no depender siempre del grupo. Tampoco olvidar que, aun su soledad, jamás descuidan su deber reproductivo. Aunque debemos ser conscientes que por causas como la caza furtiva, los atropellos, los envenenamientos, entre otros peligros, hizo menguar mucho la población del Lince hasta casi su extinción. Su antaño dominio, que se extendía por toda la península, ahora es un reducto de pocos ejemplares en zonas muy delimitadas y escasas. Por ello agradecer la gran labor de todas aquellas personas y proyectos que protegen a este animal.

¡Larga vida al Lince Ibérico!

domingo, 20 de marzo de 2022

Falcata: Arma y símbolo.

La Falcata y el ritual guerrero
Ilustración por "Devotio Ibérica"

La Falcata ha devenido para nuestra actualidad en una “seña de identidad” siendo incluso reconocida fuera de nuestras fronteras y forjándose así una leyenda. Su llamativa forma nos expresa que en manos expertas su corte propinaría unas heridas terribles, algo que ya nos es certificado por la historia escrita.

Cuando admiramos detenidamente la espada, podemos vislumbrar mentalmente esas antiguas “cofradías guerreras” rindiendo culto a deidades y héroes divinizados, que son hoy innominados y olvidados, rituales en los cuales los guerreros consagrarían sus vidas y su muerte para la batalla, buscando la “muerte triunfal” (bella muerte), y siendo la Falcata el punto de unión entre el guerrero, la deidad y el héroe divinizado.
Recordemos que cuando el guerrero que empuñaba la Falcata moría, la espada le acompañaba en su destino, en la inhumación el arma era ritualmente sacrificada, inutilizándola, pues cada Falcata era única, personalizada y adaptada a su legítimo dueño.
Hoy esta arma se alza como un símbolo presente, inspirador y revilitizador que nos trasmite fuerza, valor, lucha, heroicidad, furor, resistencia y libertad. Es el recuerdo de un pueblo guerrero arquetípico, ejemplarizante e indómito, el ibero, nuestros antepasados...

Además, esta arma no ha caído en lo anacrónico, podemos volver de nuevo a forjarla, siendo así una herramienta de gran utilidad, con la suerte de poder actualizarla con nuevos materiales para adaptarla a nuestros tiempos.

Forjemos pues una "nueva Falcata" para nuestro espíritu y nuestras manos.

(Artículo publicado originalmente en nuestro Instagram @devotio_iberica)

jueves, 24 de junio de 2021

Solsticio de verano...


[Imagen vía:  Pixabay]

En mi pueblo ya no se oye la música tradicional de la región, solo el estruendo de molestos petardos y ruidos enlatados y prefabricados que algunos llaman música. No hay bailes alrededor de las hogueras, ni gente que salte por encima de ellas, ni valientes que pisen sus brasas para “purificar” así su cuerpo y alma. Ya solo queda algún fuego solitario aquí y allá, ardiendo con los rastrojos que algunos han  aprovechado para quemar destrangis, pues la Administración ya ni eso nos deja. Pocas serán las reuniones familiares para celebrar esta noche y su significado solar, pues en nuestro país la gente vive muerta de miedo y rehúye del prójimo, y tan solo algunos jóvenes se unirán entorno a botellas y otras sustancias hasta perder el sentido...

Esto es lo que pasa cuando matas la tradición y la esencia del pueblo,  cuando ya la comunidad no existe y, además, se substituye por otra... Cuando rompes la familia y a tus padres no das nietos... Ante semejante percal, terminas por adorar las cenizas de lo que antes era un fuego vivo y eterno, una antorcha pasada de generación en generación, con cambios, por supuesto, pero manteniendo una esencia prácticamente intacta desde a saber cuándo. Cuando el fuego de la tradición perece, todo se vuelve artificial y materialista. Todo es puro comercio: los fuegos de artificio, el alcohol, las discotecas... ¡Las “maravillas” del mundo moderno!

Pero la esperanza florece en nuestro hogar, de puertas adentro, como las flores de hipérico en las vegas y los bordes de los caminos que anuncian la llegada del verano. Si es posible, enciende una hoguera, reúnete con tu familia en un fuerte abrazo, enseña a tus hijos o tus nietos el significado de la tradición, de las celebraciones que bajo mil formas se celebraban o aún perduran, del mito solar y los ciclos naturales, de lo Divino inherente al mundo y a la vida. ¡Que en nuestro hogar no adoremos las cenizas, si no el fuego eterno!


Feliz solsticio a nuestros lectores.

lunes, 23 de noviembre de 2020

25 de Noviembre: 50 aniversario de la muerte de Mishima

Yukio Mishima El "último samurái"
Ilustración por "Devotio Iberica"

Cada cierto tiempo, aparecen personajes que están destinados a “hacer historia”, no solamente en su comunidad, sino que, además, traspasan fronteras, valiéndonos a todos como enseñanza y ejemplo y generando un arquetipo. Estas personas suelen estar siempre acompañados de una vida trágica o atormentada, de un enfrentamiento interior, pero, a la misma vez, de unas capacidades y virtudes que superan a la mayoría de mortales, pareciendo ser “bendecidos por los dioses”. Mishima, desde mi punto de vista, entraría dentro de esa categoría.
A partir de aquí podría escribir un largo artículo definiendo a Mishima desde mi perspectiva, pero la verdad me parece un error. Aconsejo que, para conocerlo, debe ser a través de su obra y gesta, pues esa es su palabra. Desde luego, recomiendo especialmente sus ensayos que, para mí, son una genialidad. Las páginas de su obra contienen la “palabra de la acción”, palabras todas ellas resueltas y elocuentes, nada de filosofías enrevesadas que causan confusión o dobles lecturas. Es, como ya nombré, la “palabra de la acción”. 
Artículo escrito por Patriarca.

“(…)Vivimos en una sociedad mezquina, tratando de no crearnos conflictos entre nosotros y de armonizar nuestros intereses egoístas para vivir plácidamente. Y, sin embargo, albergamos en nuestro interior una secreta intolerancia por este tipo de moral, sobre todo en los periodos en los que la paz dura mucho tiempo a causa de la permanencia de un gobierno democrático. El pueblo sufre a causa de su deseo insatisfecho de acción y de lucha, y vive atormentado por las contradicciones entre ese deseo secreto y la moral cotidiana. Tiene miedo de escoger, pues desea conservar ambos estados. Y, si se ve en la obligación de tener que elegir uno, desea contar con motivos que parezcan «inevitables» a los ojos de todos. Un hombre común no se atreve a infringir la ley si no esta seguro de contar con el respaldo de una unánime simpatía. (…)
(Capitulo cuatro, Los modelos de la acción, Yukio Mishima)”

(…) La acción, podríamos decir, perece con su florecimiento; la lectura es una flor imperecedera. Y una flor imperecedera, por supuesto, es una flor artificial.
(El sol y el acero, Yukio Mishima)

viernes, 29 de mayo de 2020

El nuevo manifestar del héroe en la era contemporánea (tiempos corruptos)


El “retorno del héroe” no llegará por manos de una imagen idílica de un ecuestre guerrero en blanco corcel y lanza de plata (aunque, de ser así, me impresionaría gratamente pese a mi error), sino que será alguien contemporáneo, alguien nacido en esta “etapa corrupta” y que será parte de esta corrupción. ¿Cómo? Sí, tal como suena, en su interior lo corroerá el malestar de la corrupción de estos tiempos y esto, justo al contrario de ser un defecto, le llevará a ser una virtud, pues al sentir la podredumbre no solo en cuanto le rodea, sino también en su interior, le dará la fuerza de lucha para su “purificación”. Combatirá vivazmente, con tenacidad para erradicar la corrupción en pos de la capacidad y la salubridad. No puede ser de otra forma. Solo quien sabe contra qué se enfrenta sabrá cómo combatirlo.

Este héroe deberá tener las dotes necesarias para llevar a cabo la “gesta”: sus armas serán un carácter carismático y de fabulosa oratoria, bien resuelto en el conocimiento y para la “supervivencia” del pueblo y, por supuesto, poseerá un gran concepto de la importancia de la “esencia espiritual”. En definitiva, no podrá ser un “político”, pues no anhelara el “poder” mediante votos y elecciones ni hará promesas que no sabrá si cumplirá. No será un filosofo o doctor, pues no dudará ni entrara en conflictos y contradicción en si mismo. No será un religioso dogmático y hermético que solo se guíe por la protección de una deidad. Deberá, pues, ser la representación de la “palabra de la acción”, de la “sabiduría natural del eterno espíritu”.

¿Por qué su necesidad?

Aunque la figura del héroe parezca una exageración, tal cosa no es así. El problema es que el concepto del héroe se ha banalizado hasta ridiculizar su esencia. Hoy día llaman héroe a personas que cumplen su trabajo -como es el caso de policías, bomberos o médicos- que, si bien no dudo de su valor y sacrificio, no incumbe lo heróico, que es algo más profundo que una mera muestra de valor y efectividad que además viene dada por las obligaciones propias de un oficio con determinado riesgo o compromiso. Si además añadimos la desvergüenza de llamar héroe a un deportista de mediocre forma mental y espiritual, ya es el “sumum” de la banalización de esta figura-arquetipo, pero os diré que esto fue hecho a propósito con el fin de destruir ese ser tan “brillante”, digno de ejemplo.

La evolución natural del héroe antaño y en lo que tiene que derivar de igual forma en la actualidad es de héroe a “padre fundador” y de eso –tras su muerte- a héroe divinizado. Será él una nueva institución que establecerá unas nuevas leyes justas y adaptadas a su pueblo, formando de nuevo una sociedad orgánicamente jerárquica impulsada por la razón y la justicia, nutrida por una espiritualidad que nos acercará de nuevo a la naturaleza y a un profundo respeto por los ancestros, pues ellos nos dieron el don de la vida. Por último, cimentará todo por una propulsión de la cultura e identidad, es decir, sangre y tierra, componentes básicos y elementales de toda cultura real.
Añado que este “héroe contemporáneo” traerá consigo lo que necesitamos: los “valores ancestrales” que hemos perdido (o, mejor dicho, que nos arrebataron) y que nos son tan necesarios en estos tiempos. Además, como pasó en el pasado, servirá de arquetipo al cual muchos querrán imitar, y así empezará a nacer un culto. Él será una institución, la restauración de un tiempo nuevo basado en parte en algo muy antiguo: ley natural, la protección de la comunidad, la espiritualidad, el heroísmo.
Su figura es esencial para poder destruir el yugo de los “elegidos” que hoy gobiernan con puño de hierro, extendiendo su putrefacción hasta los límites más esenciales de la propia vida. Ellos han conseguido desnaturalizar al hombre con la “domesticación civilizada”, la cual ha degenerado en una sociedad de inútiles, incapaces, castrados, “ateos” y materialistas sin sentido de existencia. Son la miseria espiritual, mental y existencial que solo la imagen del héroe a través de su gesta podría revocar.
Tras años de comodidades y una falsa imagen de “estabilidad”, se nos volvió débiles y temerosos. Tras años de creer en eso llamado “democracia” y en el estado de bienestar paternalista, nos ha vuelto unos castrados. Él, el héroe, es contrario a toda esa debilidad, él es fortaleza.

No será ni mártir ni recuerdo, deberá ser héroe.

No será mártir. El “mártir”, pese a parecer un sinónimo de héroe, a mi parecer no lo es. Mártir es un concepto inferior, el mártir se somete a la muerte resignado y esperando una redención. El héroe, por contra, supera la muerte, la acepta como una victoria y prueba definitiva que le acerca a los ancestros heroicos y deidades. Tras su muerte física no se genera un simple recuerdo, no. Tras ese evento nace el culto, el mito que perdurará en el imaginario colectivo en épicas canciones, poesías y otras formas. Él seguirá vivo.

¡Aspirante a héroe, si lees esto!

Tu vida no será fácil, lo sabrás. Recuerda que algunos en nuestros tiempos lo intentaron y fracasaron, no por falta de cualidades y capacidades, sino porque el sistema os da caza, pues sois su mayor temor. No se os puede comprar con nada y ellos solo tienen para ofrecer su ruina material. Deberás aceptar una vida sencilla y llena de retos, serás un apestado y proscrito por la masa. Puede que te humillen y que tu persona sea desprestigiada con falsas acusaciones y montajes en un intento de destruir tu buena reputación, pero resistirás la embestida. Piensa que ellos tienen el poder de mentir, de dominar la masa, de todo, pero son débiles y enclenques, no son nada. Todo el sufrimiento que padezcas será tu “rito iniciatico” que te dará herramientas. Piensa en el endurecimiento que necesitaban los guerreros neófitos de antaño, como bien describía Yukio Mishima: “La aceptación del sufrimiento como prueba de coraje era el tema de primitivos ritos iniciaticos en el pasado lejano, y tales ritos eran a un tiempo ceremonias de muerte y resurrección.”


(...) El soberano que debe despertarse, el propio héroe vengador y restaurador, no son fantasías de un pasado muerto, más o menos romántico, sino la verdad de aquéllos que hoy, solos, pueden llamarse, con toda legitimidad, vivientes. (...)

Julius Evola " El misterio del Grial"

viernes, 15 de mayo de 2020

Proteger la infancia

¿En qué mundo están creciendo nuestros hijos? ¿Qué tipo de padres irresponsables, con el beneplácito de la sociedad y quizás con intereses económicos de por medio, “venden” la infancia de sus hijos, ya sea por “fama” u otros motivos? ¡El mundo está enfermando a un ritmo descontrolado! No solo los adultos degeneran, sino que además éstos intoxican a sus propios hijos. Ya no es cosa extraña de ver: las redes sociales se inundan de perfiles con “modelos infantiles” que, sin embargo, no usan ropa infantil, sino la misma ropa de modelos adultos, además del mismo maquillaje, muecas y posturas “sexys”. Es decir, estos “modelos infantiles” están totalmente hipersexualizados. Pero este no es el único “foco de alarma”, pues se sabe incluso de anuncios de “cursos” de “baile en barra” (sí, lo de las strippers) dirigidos al público adolescente, ofrecido bajo la guisa de “deporte”. Tampoco ayuda para nada cuando en fiestas populares o de colegios a los críos les ponen “música” tipo reggeton o la típica canción de moda, de la cual todos conocemos su fuerte carga sexual, ya sea en sus letras (las cuales tratan a la mujer como objeto o “empoderada”, que más bien vendría a ser degenerada o degradada) o “bailes” (lo que llaman “perreo” o “twerk”). Por si fuera poco, instauran además la “ideología de género”, la cual consigue confundir aún más a los niños, cuestionando su propia sexualidad, su identidad y su biología. No se les deja madurar, conocer y descubrir su cuerpo y su papel como en el pasado todos nosotros hicimos. Todos sabemos que la mente infantil es muy maleable y se deja influir y manipular fácilmente, lo cual puede acarrear problemas a corto y largo plazo, pues pueden tomar decisiones hoy que les condicione de por vida y, cuando crezcan en el futuro, darse cuenta del error y ya no poder rectificar. Hay que recordar que los niños son responsabilidad de los padres y, hasta que sean adultos bien formados y maduros (lo cual hoy en día no tiene por qué ser sinónimo con ser simplemente adulto), necesitan del buen consejo y ayuda de un adulto para crecer y desarrollarse sanos física, emocional y mentalmente.

"Necesitan del buen consejo y ayuda de un adulto para crecer y
desarrollarse sanos física, emocional y mentalmente."

La infancia es determinante en el desarrollo del niño y el futuro adulto en el que se convertirán. Es el período en el cual el niño empieza a entablar su relación con el mundo que le rodea y a formarse mental y emocionalmente, por lo que es absolutamente necesario que los padres le faciliten una infancia que se rija por la belleza, la curiosidad por el mundo y unos valores morales firmes que doten al niño de la capacidad de defenderse y desenvolverse en el mundo cuando crezca. Es la época de jugar y descubrir el mundo, de recibir cariño de los padres y el resto de la familia extensa, de vivir en esa “Edad de Oro” que debe ser toda infancia. La actual hipersexualización de los niños es ya no solo macabra, sino que es un atentado contra la infancia y la inocencia que todo niño merece poder disfrutar. Más allá de eso, asienta unas bases éticas (o falta de ellas) en las que se asocian la fama, el materialismo y la anti-cultura actual con el propósito de la vida y la “forma correcta” de desenvolverse.
En resumidas cuentas, están destruyendo la infancia. Se fuerza a los niños a “crecer” antes de madurar y entender el mundo que les rodea. ¿Qué secuelas tendrá todo esto? Solo el tiempo lo dirá, pero no barrunta nada bueno. No conocerán la felicidad de ser niños, de vivir como niños. La infancia, una vez perdida, ya no se puede recuperar. Por último, debemos aclarar que no solo consideramos que la culpa sea únicamente de padres insensatos, pues desde la televisión y sus programas de “talentos” infantiles, con sus bailes y ropas totalmente inadecuadas, desde las series que emiten, ya sea de actores o animadas, se muestran mensajes y argumentos totalmente inapropiados. No hay que olvidar tampoco la nefasta influencia de la redes sociales que permiten esos perfiles de “modelos infantiles” sigan abiertos, así como el comercio que promociona esos “modelos” y buscan lucrarse a partir de robarle la infancia a los pequeños, promoviendo a su vez una imagen de los niños que, en muchos casos, no es más que un intento de normalizar la pederastia y la sexualización infantil.

Ahora más que nunca, los padres debéis preocuparos por la educación de vuestros hijos. No los confiéis a terceros, sed vosotros quienes les eduquen y les den valores, protegedlos, dadles cultura y no dejéis que nada ni nadie les robe su infancia, su dignidad y su inocencia.


Devotio Ibérica